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Mujeres entre copas surge de mi afán de compartir las experiencias que vivo con mis más preciadas compañeras de vida: mis amigas.

Me las he arreglado para compartir mi vida con mujeres apasionadas, desafiantes y audaces, que buscan de la vida mucho más de lo que buscaban nuestras madres; y quizás de los que buscan muchas de nuestras contemporáneas.

Acompañame en este andar de risas, reflexiones, preocupaciones y llantos; de la mano de un grupo de mujeres que intentan equilibrar sus vidas de mujeres OCUPADAS con sus sueños de mujeres ENAMORADAS.

SuperArte.

Cuando de superar una relación se trata, hay tantas fórmulas como amigas tengas. Terapias alcohólicas con amigas; sesiones de intensive flirting con extraños; y el "clavo que saca a otro clavo" son a mi parecer las reinas del get-over-it (o al menos del me-hago-la-superada).

No sé si tiene que ver con la edad; con la relación a superar; con la forma de amar de cada una o con nuestra personalidad; pero hoy en día debo concordar con la conocida cita "the best way to get over someone is to get under someone new."

De más está decir que ésto no es exclusivo de las mujeres. Es más, es una técnica mucho más utilizada por los hombres… posiblemente debido a nuestra pequeña tendencia a enamorarnos (tal como lo hablamos en otro post).


Se que más de una lo ha hecho. No precisamente “get under someone” pero sí salir con alguien que te interesa en algún nivel, pasarla bien, divertirse, entretenerse, compartir el tiempo con alguien más y si todo sale bien, olvidar a aquel primero que nos rompió el corazón.

Personalmente creo que es un placer. Es divertido y atractivo. Y funciona. Pero también debo admitir que es peligroso. Lets not forget our falling-in-love-all-the-time condition.

La realidad es que las mujeres vamos por la vida de amor en amor; es decir, salimos de una relación seria, comprometida o al menos sentimentalmente profunda para luego, más temprano que tarde, entrar a otra de similares condiciones. Somos enamoradizas, nos gusta pensar en el futuro y en el toda-la-vida. Asumámoslo.

Pero sabemos que esta condición de sentimentales es la misma que nos lleva a disfrutar extraordinariamente de aquellas experiencias atrevidas y osadas, aquellos deslices sin amor, rebounds guys, levantes de borracheras o one-night-stands. 

Si, buscamos amor. Pero nos divertirnos por el camino! Son éstas las experiencias que nos desvelan, nos averguenzan y enorgullecen, nos roban sonrisas en lugares incorrectos, se apoderande nuestras conversaciones con amigas entre copas y nos dejan un sabor de placer que no se borra con el tiempo... Aun cuando encontramos una nuevo amor.

De maridos, pañales y superhéroes.

Me veo obligada a compartir con ustedes una teoría que fui forjando en los últimos años. Esta creencia se basa en datos reales y hechos científicos (mmm) que he comprobado y observado en personas muy cercanas a mi*. Ready? Set? Go!

¿Recuerdan el efecto de la criptonita en superman? Esa piedra verde que anulaba todos los superpoderes de Clark Kent con solo acercarse a su cuerpo. Bueno... eso no es NADA comparando a lo que un anillo de diamantes puede hacer con una mujer.

El simple hecho de que estas preciosas joyas se apoyen en el dedo anular de una mujer atractiva-sofisticada-inteligente, puede convertirla casi instantáneamente en una señora superficial y monotemática*.

Al parecer, el metal precioso mantenido por un largo tiempo sobre una mujer soltera, además de convertirla en esposa, produce efectos importantes en la personalidad: la mujer se vuelve más quisquillosa, menos dulce y más plagueona.  

Cabe destacar que se ha comprobado la existencia de mujeres inmunes. Mujeres que mantienen el mencionado anillo y aún así mantienen también su forma de ser y en consecuencia... sus vidas. Mujeres que siguen hablando de trabajo, de citas y de borracheras; que siguen saliendo solas; que duermen tarde entre semana y que no preparan el desayuno ageno.

Siguiendo con la teoría... Peor efecto que el diamond ring tiene el tercer miembro de la familia. El primer hijo afecta aún más radicalmente la personalidad de la mujer (y no así del hombre, hemos comprobado). Algunos pensadores creen que se debe a que este tercer miembro depende enteramente de la madre y que por ende, acapara todo su tiempo. A más de ésto, el tercer miembro trae accesorios como "pocas horas de sueño", "más plagueo contra el marido que no viene directo a casa después del futbol" y "niñeras y pañales".

En conclusión, parece que una mujer que es esposa y además madre, pierde inevitablemente su interés en cuestiones distantes a la familia y el matrimonio; y se ven inexorablemente limitadas a hablar de niñeras, maridos irresponsables, baby calls y "nutrilón".



Ahora sí, mis comentarios sinceros y preocupados.

En mis late twenties ya muchas de mis amigas están casadas y tienen hijos. Y sinceramente debo decir que estoy HARTA de hablar de hijos y maridos. HARTA. De más esta decir que esta situación me ha llevado a perder la cercanía que tenía con muchas de estas amigas.

Básicamente creo que  llegamos a un punto donde nos dimos cuenta que somos mujeres distintas. Aunque a veces creo que a lo mejor ellas están en una etapa a la que yo eventualmente voy a llegar... AND IT SCARES DE SHIT OUT OF ME.

¿Será que yo también voy a ser así? ¿Será que me voy a convertir en una monotemática insoportable? ¿Será que inevitable e irremediablemnete  las mujeres estamos condenadas a ceder todo nuestro tiempo y nuestro pensamiento a estas terceras personas que ingresan a nuestras vidas? ¿O es un acto de conciencia, una decisión personal de cambiar?

En verdad espero que sea lo último. En verdad quiero creer que jamás voy a ser así. Quiero creer que mi vida alterada-ocupada-atractiva no va a dejar de serlo jamás. 

(*) Se ruega comprender el sharp humor del presente post y no darse por ofendida o aludida.

Feliz de Adán...

Mis amigas casadas… ODIAN a sus suegras. Claro que no dicen directamente. Lo disfrazan con frases como “noooo, no la odio; somos nomás muy diferentes”; o “ella es la que me odia; yo todo bien”; o “yo trato de llevarme bien, pero ella es imposible”.

Y por supuesto que cada una está convencida de que tiene las más justas razones para hacerlo. Sea que su suegra es la entrometida que quiere participar en todas las decisiones del hogar o en la crianza de los hijos; la mimosa que quiere ser la que más mima a su hijo; la criticona a quien no le gusta nuestra ropa o nuestros muebles; o la acaparadora que quiere robarse todos los tiempos de ocio de la pareja. Siempre la razón es suficiente, y nunca pero nunca, la nuera tiene responsabilidad alguna en la cuestión.

Además, estas amigas alegan haber tenido buenas relaciones con estas mujeres antes de casarte. O sea, asumen que el hecho de haber “robado” al hijo para toda la vida es lo que incita a la suegra a comportarse de ésta manera.



Acaso estoy tan loca (o tan soltera) como para creer que una puede llevarse realmente bien with the mother of the guy you’re gonna sleep with the rest of your life?

Sinceramente no puedo creer que una mujer, más aún, una mamá que también es o ha sido una esposa y quizás ha tenido una suegra, se comporte tan desquiciadamente como dicen mis amigas.

Seguramente me voy a arrepentir de esto si alguna vez me caso, pero de verdad creo que las culpables somos nosotras (at least most of the times). Las nuevas nueras-esposas. Y si no somos culpables, entonces al menos deberíamos ser más inteligentes. Somos nosotras las que no sabemos lidiar con las personalidades de éstas mujeres que también están aprendiendo una nueva función en sus vidas. No sabemos manejar sus requerimientos, sus comentarios o sus sentimientos. Básicamente no sabemos elegir las batallas que deberíamos cederles a fin de que la guerra resulte a nuestro favor (o en lo posible, no haya guerra alguna).

“Feliz de Adán, que no tenía suegra” leí en la culata de un autobús. Apuesto que más de una se lo quiere tatuar.

El poder de la balanza

Ni ahí pretendo hacer un análisis profundo sobre el peso y la cuestión social; los desórdenes alimenticios; la inseguridad;, los espejos; o las revistas de belleza. Por ende, quien se sienta ofendido con mi post ultra superficial por favor vaya al ángulo superior derecho y donde vea la X, haga click.

Leo un blog que se llama "Mi diario de gorda" y simplemente es lo más (leanlo). En su último post Taks comentaba:
"decidí que más que una gordita simpática soy una flaca hijadeputa atrapada en capas y capas de grasa"
Aquí (and by "aquí" of course I mean "el universo entero y todo lo que exista en el más alla") las flacas son los únicos seres que pueden darse el lujo de ser perras. Las flacas son DIOSAS, así de simple. Pueden ser rubias o morenas, deportistas o fle-flés, ricas o pobres, lindas o feas. It doesn't matter. Lo único que importa es el largo de las piernas. Y éste denominador común es lo que les da poder para hacer lo que quieran, como quieran y con quien quieran. Impressive, isn't it?



In the other hand, las gorditas. Basadas en que no existe ningún otro atributo que tenga valor además de piernas largas (which is a complete lie), las gorditas son generalmente dulces, simpáticas y amigables. Son las que salen a bailar con cartera (ya que no presumen que alguien les invitará los tragos), cenan antes de salir y llevan su propio auto.

Esta es la ley, by the way. Has plenty exceptions. Sin embargo hay una que me fascina y a mi parecer es la reina excepción (léase: ni siquiera voy a intentar seguir dando otras excepciones): La gorda caficha.

Esta es la gordita queen bee. La pimp del grupo. Nadie se acerca a nadie sin que ella lo apruebe. Es la reina among all the skinny bitches of the group. Ella se las arregló para agrupar a todas sus amigas diosas y conseguir que éstas le cedan parte de su gran poder. Esta gordita es la manager del grupo; la que decide quién es suficientemente bueno, atracativo, simpático o rico para acercarse a cotejar a cualquiera de las flacas del grupo.

Por ende, esta gordita también tiene suficiente poder para darse el lujo de comportarse como cualquiera de las skinny bitches. Y aún más. Todos los hombres interesados se acercan a ella necesariamente para tener algo con las flaquitas. A eso me refiero con caficha (pimp).

"El mundo es de los vivos", dice mi mamá; y posiblemente sea cierto. Sin embargo, in our 20s el mundo (as we know it), pertenece a las skinny bitches y a sus poderosas cafichas.

Mails en cadena.

Qué hacés cuándo la persona que te gusta no te da bola?

Viste cuando vas al doctor y te hacen esperar mil horas, y la recepcionista/secretaria está plácidamente sentada frente a su agenda de citas y junto al teléfono… En eso, el teléfono suena (con el famoso double ring característico de la llamada interna) y vos rápidamente tosés, carraspeás, o golpeás las uñas contra el apoyabrazos, simplemente para ver si sobresalís suficientemente como para que ella te note (y te prefiera) entre los miles que están esperando.

Bueno, esta situación es similar.

Salís con alguien una o varias veces y no has tenido noticias en un par de días (o semanas, dependiendo de cuán "ansiosa" usualmente sos), so you decide to drop him a little something that might just suddently put you back on his mind… and hopefully, on the game.

El mensajito del día de la amistad es una de ellas. Es como que la vida nos da esta grandiosa oportunidad de tener el pleno derecho de comunicarnos con quien quisiésemos, sin que pueda considerarse que estamos siendo stalkers, y sin que se interprete que tenemos ninguna otra intención que un dulce y tierno saludo de amigos. Perfect opportunity.

La otra estrategia son los mails en cadena. Y a ésta me dedicaré hoy simplemente porque una amiga lo confesó con tanta gracia que no pude evitar admitir que también lo hice alguna vez (haven’t you?).

Así que tras seleccionar cuidadosamente cuál de los 50 correos casi-spam es el indicado (todo un proceso al que podemos honrar en otro momento), decidimos reenviarlo. POR SUPUESTO que lo enviamos a una extensísima lista de amigos, conocidos, parientes, compañeros de trabajo y demás, donde entre todos, el nombre del susodicho pasa totalmente desapercibido.

Y estoy no es un monopolio femenino eh, que conste. LO HOMBRES TAMBIÉN LO HACEN. Solo que nosotras lo hacemos demostrando un cariño y un interés genuinos, a través de actos de ternura y dulzura. They… they are just
lame, hiding their true beings under stupid "jijiji" and "tristecito" messages
(*).

(*) Para más información sobre lame attitudes of our lovely guys, go to "The uh-oh moment"

He's just not that into you


Seguramente ya han visto la película "He's just not that into you" ("Todo sobre mujeres" o "Simplemente no te quiere!", según sus nombres en español). A mi personalmente me encantó. Desde que la vi no paré de pensar en los diversos temas que surgían para discutir con las amigas (y lo hice) para luego postearlos aquí y compartir con ustedes (lo haré).

Sin embargo, me llevé quite a surprise cuando empecé a leer reviews de la película, y la gran mayoría eran devastadores. El peor de todos fue Rolling Stones (umm duhh!).

Are women desperate or just desperately stupid? This is the misogynist question at the core of He's Just Not That Into You, a women-bashing tract disguised as a chick flick. I mean really, will women actually line up this weekend to see themselves treated as pawns in a man's stupid game?... Only sadistic men and masochistic women could love it.
Básicamente lo que más resaltan los críticos es la posición machista que toma la película, degradando a las mujeres: ellas tienen que vivir conforme a las reglas que los hombres ponen, sobretodo en el dating system (según lo muestra principalmente "Gigi", quien se humilla over and over en citas tras citas con distintos hombres, en busca del famoso true love).

Don't get me wrong, I'm far from being sexist in anyway (machista ni feminista), AND from being stupidly romantic, but I have to say I desagree. Y espero que ustedes también.

Whether you find it bashing of flattering, ofensiva o romántica, machista o feminista, hay que admitir que esta película tiene algo... Es simplemente REAL. Pasa. A todas nosotras, en algún momento de nuestras vidas, nos sucede. Es inevitable. Who hasn't sat around waiting for the phone to ring? SHOW OF HANDS PLEASE!

Y la verdad es que me gusta verlo en TV de vez en cuando, aunque sea solo para no sentirme like total looser when it happens to me.

Finalmente creo que la película más que nada quiso transmitir que todos, no matter where we are in our lives, estamos buscando constantemente la felicidad y estamos dispuestos a hacer cambios en nuestra vida para obtenerla. Punto.

JK wedding entrance

No se pierdan este absolutely out of the ordinary wedding entrance!



Me encanta esto del romance anti-clishé!

Our platonic love: girlfriends

Tal como saben ustedes, my faithfull readers (son poquitas pero las adoro y agradezco!), este blog es puro cuentos de amigas. Así que no puedo dejar pasar este "marketinero" día (como lo denominó una de mis blogger friends), para hacer honor a quienes me acompañan, inspiran, entretienen y consuelan cada día.

Amo a mis amigas mujeres, y a mis veinti-largos ya tengo más que sabido que no hay nada que las supla. Las casadas con sus cuentos de suegras insoportables; las solteras y sus salidas con fines incontables; las borrachas consuetudinarias; las misioneras vírgenes; las backpackers y las bloggers. Todas y cada una de ellas hacen mi vida y sobretodo, han contribuido a mi forma de pensar.

No hay nada que un encuentro con las amigas no pueda curar. NADA. Un café de tardecita, una cerveza after office o un vinito por la noche son, y disculpen el clishé, como chocolate para el alma.

Un blogger a quien sigo lo puso muy bien (sin siquiera ser para él el día de la amistad):
It’s about the unspoken, yet understood, platonic love that man has for his fellow man that seems to only exist in the presence of cracking open a cold beer. How a simple beer has the power to smooth out any riffs and calm any waves between a couple of dudes.
Thank to all of you who chose me to share your lives with. My life would have never been the same without you. I love you!

Ring Ring

Acaso nunca les sucedió? Becoming a player? Si, eso. A sex player, a human toy... ser parte de la más famosa relación informal de sexo sin compromisos: the booty call.

Por cierto, googleé "booty call" para ver qué traducción tenía.. y lo más famoso que encontré fue "consuelo sexual", porque así lo dijo Luis Miguel en una canción (so sad by the way). Lo que sí que wikipedia dice que "a booty call is a telephone call, other communication, or visitation made with the sole intent of engaging in sex with the person being contacted".

Lo hice, lo han hecho mis amigas, mis no tan amigas y mis conocidas... Y siento confesar que todas hemos fallado. Vieron esa parte que dice "the sole intent", o sea, la sola y exclusiva intención de buscar sexo... Bueno, ahí es donde estuvo nuestro error.


Nosotras estamos programadas para relacionar el sexo con el amor. Así nos lo han dicho nuestras madres, nuestras amigas, las telenovelas mexicanas y miles de películas de amor que vimos. Sin embargo, en algún momento lo intentamos, probamos comportarnos como chicas cool, open minded, capaces de lidiar con nuestra sexualidad de forma abierta, intensa, arriesgada y variada... como nos enseñó "Sex and the City". And we failed.

Inevitablemente nos enamoramos. Empezamos creyendo que podemos manejarlo y al poco tiempo estabamos pensando en el tipo todo el tiempo before and after y esperamos el día entero a que suene el teléfono al más puro estilo "He's just not that into you".

No se en qué somos tan distintas a Carrie Bradshaw y sus amigas, que no podemos llevar esa gloriosa vida newyorkina de aventuras. Quizás porque esto está lejos de ser Nueva York... y cualquier incidente secreto puede ser descubierto y publicado por el primo del tío del amigo del vecino del tio del ex novio.

Olor a verano.


Ayer antes de acostarme me puse a buscar una crema hidratante de esas para el cuerpo. Por alguna razón terminé usando una crema que usé durante el verano pasado, de esas con olores muy particulares.

Apenas abrí la tapa, sentí como este olor me transportaba a ese tiempo: el fabuloso verano. Todas amamos el verano; la época de andar bronceadas, no usar secador de pelo, ponernos minifaldas todo el día y por supuesto, encontrar algún romance que no nos dure más que dicha temporada.

Amo encontrar olores que me transporten a un buen recuerdo; y los tengo de a montón. El cloro me lleva a mis clases de natación de infancia, el jazmín a una casa donde solía vivir, los libros viejos a la biblioteca de mi abuelo y la flor de coco a la navidad. Así, miles. Pero ninguno como el olor a verano y a romance!
 
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